Reflexión: Todo Esfuerzo Vale la Pena. ¡Nuevo!

Todo esfuerzo vale la pena, pero quien habla y no actúa acaba en la pobreza.” Proverbios 14:23.

El mundo está lleno de soñadores. Todos deseamos algo. Mejorar nuestra vida. Hacer algo extraordinario. Triunfar. Tener dinero. Dejar un legado. Sin embargo, lo que marca la diferencia es salir y caminar hacia el sueño. Es allí donde clasifican muy pocos. Aquellos que dejaron la zona cómoda de la autocomplacencia. Aquellos que arriesgaron a dar el primer paso a pesar de que no haya nada seguro. Aquellos que dejaron de soñar y se pusieron a trabajar. Apostaron sus pocos recursos a la vida, sabiendo que lo podían perder todo. Todas esas personas murieron sin haber recibido las cosas que Dios había prometido; pero como tenían fe, las vieron de lejos, y las saludaron reconociéndose a sí mismos como extranjeros de paso por este mundo.” Hebreos 11:13 DHH

No hay secretos para el éxito. Todo logro está basado en el esfuerzo, en el trabajo duro, en distanciarse de la mediocridad. Estas palabras resuenan en mi vida, porque muchas veces he soñado con cosas grandes y al hacer un recuento, hay muy pocos sueños alcanzados.  Es aquí donde llega la bifurcación de la vida. Tomar la decisión de escoger un camino de los dos posibles: Seguir igual, hasta donde la vida nos lleve y disfrutar de las alegrías encontradas o tomar el camino de cumplir la voluntad de Dios, donde en cada metro hay un reto, un desafío. Donde cada noche se disfruta del cansancio del día, porque se sabe hacia dónde se va y que cada hora que pasa nos acerca a cumplir nuestro propósito.

Donde mejoramos porque hay errores, debilidades y tropezones que hacen evidentes nuestra condición. Donde dar “la milla extra” no es una carga sino un placer.  Donde podemos ver a Dios con una sonrisa en su rostro y una expresión de satisfacción.

Es allí donde tomamos la decisión. Puedes esperar poco o mucho tiempo. Pero la vida siempre te dará un plazo. No habrá garantías solo una promesa fiel y con garantía  de parte de Dios: Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie.” Josué 1:5 RVR1960. Quizás no haya nube o columna de fuego que nos proteja. No habrá maná a diario. No habrá codornices que salten al sartén. Habrá que sembrar para cosechar. Luchar para conquistar. Obedecer para recibir bendición. Santidad para ver a Dios. Es por ello que el Señor le dijo a Josué hasta tres veces: Esfuérzate y sé valiente. El esforzado trabaja y el valiente, confía.
 
Es por ello que Dios le dijo: manos a la obra y confía en mí. En tres ocasiones. Tres momentos donde mandó a Josué con estas palabras: Habla menos y trabaja más. Ya no sueñes, ahora toca seguir adelante. Tienes un propósito y una promesa, por lo cual, es hora de avanzar. “Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé.” Josué 1:6 RVR 1960.

Avanzar es más difícil de lo que parece. Es salir de la comodidad que nos da la vida y emprender, abrir brecha y salir golpeado, pero las recompensas de esas heridas, son la satisfacción de una vida de trabajo que no ha quedado en vano.

Así que,

Sueño + palabras = Soñador
Sueño + Acción = Emprendedor
Sueño + Acción + Convicción = Luchador
Sueño + Acción + Convicción + Esfuerzo = Logros Alcanzados

Publicar un comentario

1 Comentarios

  1. Excelentes palabras mi estimado, sobre todo tomadas de la mano de Dios. Que tengas buen dia.

    ResponderEliminar

Manda tus comentarios del blog, puedes escribir tus testimonios, o historias que desees.