10 Consejos para los Noviazgos: Busca la Idoneidad. (No. 5)

5. No busques perfección, busca la idoneidad
Crezcan juntos.

El noviazgo es la preparación en la que se invierte tiempo y esfuerzo para tomar una de las decisiones más trascendentales de nuestra vida. No se puede dejar al azar, a la fortuna, ni a la casualidad. Debe existir una preparación para tomar la decisión correcta que ayude a que la nueva familia creada desarrolle el plan de Dios para sus vidas.

Es por ello que en este proceso se debe realizar con cuidado. En esta época post-moderna nos ha vendido la necesidad de perfección en el físico, en la apariencia personal, en la clase social o en muchas condiciones para que avalen que tu decisión es la correcta. Sin embargo, el énfasis se da al deseo de los demás y la satisfacción egoísta de que eres merecedor de la chica(o) más linda(o), al más popular o cualquiera de los atributos que ellos impongan y muchas veces nos sometemos a ellos.

Dios en la creación de la primera familia desarrolló el término idóneo. Muchos lingüistas detallan que la palabra idoneidad no admite grados, es un valor absoluto y objetivo. Lo idóneo es aquello que responde a una necesidad, es decir, no hay algo más idóneo que otro. Sólo uno. Así como


Adán con Eva, Sara con Abraham e Isaac y Rebeca, entre otros matrimonios que se formaron en los tiempos antiguos y muchas nuevas familias modernas.

La perfección es el más alto grado de excelencia. La idoneidad no admite calificaciones. La perfección es subjetiva, la idoneidad, no. La perfección es moldeable de acuerdo a lo que queremos, la idoneidad es lo que necesitamos.

Es probable que se abra el debate más antiguo del noviazgo, que afirma que Dios ha preparado a una mujer o un hombre para que sea mi esposa(o), pero revisando los matrimonios, creo que Dios nos faculta y nos permite prepararnos y crecer para que durante el camino de la vida estemos preparados para un encuentro especial. Es “el” encuentro en el que dos corazones se unen con debilidades y defectos, con golpes, con desilusión para formar una historia especial, sin embargo, no hay nada escrito en piedra.

Muchos noviazgos ideales puede que no estén preparados para iniciar y fallan  debido a:
a) Apresurar o adelantar los tiempos para iniciar la relación:
El enamoramiento puede cegarnos, el corazón puede acelerar entrar a una relación, lo que puede implicar que al no estar preparados hayan situaciones que destruyan lo que se pretende construir.

b) La falta de madurez:
En Eclesiastés 11, Salomón dice: Alégrate ahora que eres joven. Déjate llevar por lo que tus ojos ven y por lo que tu corazón desea, pero no olvides que un día Dios te llamará a cuentas por todo lo que hagas.”  TLA. El “pero” de esta declaración es fulminante para darle sentido a todo lo expuesto, tiene un gran valor y determina que cada acción debe llevar implícita una toma de decisiones ¿me convendrá lo que haré?, ¿cómo me afectará el día de mañana?, la madurez me contribuirá a hacer lo correcto.

c) Dejarse llevar por la emoción y derribar a la razón:
Las emociones responden a ciertos estímulos externos que nos impulsan a actuar no importando nada ni nadie. La razón nos capacita para que logremos identificar lo correcto y cuestionar lo incorrecto, no se deja llevar, sino que permite establecer un horizonte dirigido y caminar así allí. Es por ello que el noviazgo es una etapa importante para utilizar adecuadamente ambas facultades de una forma equilibrada.

En ese sentido ¿qué se debe hacer para ser la persona idónea  y encontrar a la “media naranja”?
a) Pedir dirección a Dios.
b) Examinar nuestro carácter y determinar las áreas de mejoras que existan.
c) Preparar nuestro corazón.
d) Consultar con personas que puedan contribuir a tomar una decisión acertada.
d) Reconvierte tus debilidades en fortalezas.
e) Cuida tu integridad.
f) Enfócate.
g) Toma tus errores y conviértelos en aprendizaje. Observa tus éxitos y transfórmalos en “piedras de apoyo”
h) No te desmotives.
i) Disfruta el viaje y los tiempos de soltería.

Esto también debe continuar durante el noviazgo. Ambos deben tomarse del compromiso adquirido y crecer juntos para disminuir las brechas que existan entre ellos: fortalecer su carácter, desarrollar buenos hábitos, edificar las bases para que el matrimonio sea una experiencia especial y reconfortante. No se debe bajar la guardia, se debe continuar aprendiendo, identificando las fortalezas y debilidades, construyendo una relación fuerte que permita lograr el título de idoneidad.

Así que, si has perdido el tiempo buscando perfección, buscando lo que quieres o deseas en la otra persona, debes dar un giro de 180 grados y debes evaluar tus principios, valores, fortalezas, debilidades, carácter para convertirte en la “media naranja” de tu futura(o) o actual novia(o) y afínate para que logres ser el uno para el otro y que esa relación sea para toda la vida.

Una historia para finalizar: Una vez, cierto ex presidente de los Estado Unidos, viajaba en su automóvil con su esposa y se detuvo a cargar combustible. Para sorpresa de ambos, quien atendía la gasolinera era un antiguo novia de la juventud de la primera dama.
El mandatario sonrió al reconocerlo, y en voz baja, le dijo a su mujer: 
-¿Te has puesto a pensar que hubiese pasado de haberte casado con él?
 Ella apenas lo miró y en el mismo tono de voz, le respondió: 
-Por supuesto, tu venderías combustible y el sería el Presidente de los Estados Unidos.

Versículos que te ayudarán:

“Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.” Génesis 2:18 RVR1960


Los esposos deben amar a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y dio su vida por ella.” Efesios 5:25 RVR 1960

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