10 Actitudes Indispensables para Vivir al Máximo (Parte 2)

“Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica.” Efesios 2:10 (NVI) 

Si la vida estuviera dispuesta en cajas semanales entregables cada domingo, desde que nacemos hasta los 85 años, se nos entregarían la nada despreciable cantidad de 4,420 cajas. Una caja que se desgasta por cada semana de vida. Una vida apilada en un cuarto de 10 metros cuadrados. Vistas desde lejos parecen muchas, pero al analizar objetivamente son demasiado pocas. Así se ven mientras nos acercamos al final. A los 20 años ya nos hemos gastado la friolera de 1040 cajas. 25% del total. 

Ante esta realidad no podemos ser espectadores de la vida. Observando como hay otros que la disfrutan. Otros que se pelean. Otros que viven su propósito, mientras otros miles nos sentamos a ver lo que pasa. El problema de quedarnos sentados reside que esas cajas no son reutilizables, solo se pueden usar una vez. No se puede regresar al pasado. No se puede detener el tiempo. La terrible realidad es que somos perecederos, pero no por esto, no somos capaces de transformar nuestro entorno. 

Vivir al máximo implica estar dispuesto a darlo todo. Tener hambre. Destruir la impaciencia. Tratar de mejorar. En esta segunda parte, se dejan las últimas 4 actitudes indispensables para dejar de existir y empezar a vivir.

g) Renueva tus energías: 
Salomón escribió esta maravillosa frase: "Si el hacha no tiene filo, se necesita mucha fuerza; sé inteligente: afílala." Eclesiastés 10:10. Mientras más cansado te encuentres, peores resultados tendrás. Mientras más problemas acumules, tus energías se diluirán no en resolverlo, sino en mantenerte. El tiempo libre no significa que se debe ser perezoso, es simplemente recalibrar, descansar y retomar. Busca en Dios tu fuente de poder por medio de Su Palabra. Alguien escribió una vez: "Todo es más claro cuando la Biblia ilumina tu mundo." y también todo te parece mejor cuando inclinas tu cabeza ante el mundo para poder conversar con Dios. Sin duda, esto renovará tu energía y hará que te sientas fuerte de enfrentarte al mundo y seguir mejorando.

h) Mántente Atento:
No te duermas en tus laureles. Cada mañana te exigirá algo nuevo y cada día te pedirá que realices muchas actividades, algunas importantes, otras urgentes y otras necesarias. Tienes que  evaluar y mantenerte atento a que nada drene las energías para que logres hacer lo importante.

La vida te exigirá que no bajes la guardia. No temas, Dios está contigo.

i) Pelea con convicción:
No bajes los brazos, ni tires la toalla aunque te cueste creer que ganarás. A veces una derrota honrosa se convierte en victoria cuando entiendes que debes aprender a ser humilde y consciente de que el aprendizaje es necesario. Comprómetete hasta el final y no dudes en dar lo mejor.

j) Sé feliz:
Sé que para la teología de algunos, ser feliz, no es parte de la ecuación de la vida, pero, a veces es bueno recordar que Dios aprueba la felicidad, no en tener, sino en ser.  No hablo de una felicidad en acumular cosas o ser más famoso o poderoso, sino en disfrutar esas cosas maravillosas que Dios ha creado y que nos deja compartir. Sé feliz. Sonríe. Ama...Dios aprueba eso...
"Así que anda ahora, come, bebe, disfruta y sé feliz. Tranquilo, que Dios aprueba eso." Eclesiastés 9:7

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