Decálogo de un Líder. Lo que Todo Líder debe Hacer. (No. 5)


6.  Un líder desarrolla a otros líderes.
Y Moisés hizo como Jehová le había mandado, pues tomó a Josué y lo puso delante del sacerdote Eleazar, y de toda la congregación; y puso sobre él sus manos, y le dio el cargo, como Jehová había mandado por mano de Moisés.” Números 27:22-23

Una prueba trascendental para el corazón de un líder es la capacidad de desarrollar nuevos liderazgos. La razón es simple: El temor a ser desplazado por edad, capacidad u otras situaciones. Sin embargo, un líder responsable y dispuesto es consciente que la necesidad del futuro es que se desarrollen nuevas personas competentes para ejercer dichas funciones, para asegurar el cumplimiento de las metas y objetivos que se han trazado para una organización, ministerio, iglesia, entre otras.

Dios se da cuenta de ello e indicó a Moisés lo que debía hacer. El período de 38 años del pueblo para llegar a la Tierra Prometida estaba llegando a su fin. Moisés tuvo la responsabilidad de guiar a Israel a través del desierto, quitando de su mente el pensamiento de esclavitud e inyectando un espíritu diferente en todas las personas.

Es decir, el reto de Moisés era liberar al pueblo de la esclavitud, encaminarlo durante el desierto hasta la frontera de la tierra por conquistar. En ese momento, es necesario formar al nuevo líder, Josué, para darle continuidad a la visión, una visión de conquista.

Por lo cual, según la historia de estos grandes líderes, para que un líder desarrolle una nueva generación de liderazgo, se pueden seguir el acróstico E-D-I-F-I-C-A-R, que son los pasos necesarios para realizar esta acción:
a) Establecer planes de sucesión y de carrera: Sin un plan de sucesión claro, el proceso de desarrollo de líderes es un caos, y al contrario de lo que se busca, sólo implicará dificultades por celos, malos entendidos, preferencias, entre otras. En ese sentido, se debe ser lo más objetivo posible, brindando oportunidades de crecimiento a todos, sin excepción. “muchachos en quienes no hubiese tacha alguna, de buen parecer, enseñados en toda sabiduría, sabios en ciencia y de buen entendimiento, e idóneos para estar en el palacio del rey; y que les enseñase las letras y la lengua de los caldeos.” Daniel 1:4
b) Dar ejemplo: Sólo un líder integro, leal, responsable puede reproducir nuevos liderazgos a su nivel. Todo depende del líder. El ejemplo es la mejor herramienta que se tiene para enseñar lo bueno a los demás. “Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.” Juan 13:15
c) Identificar los talentos y los dones de los nuevos líderes: Un líder debe convertirse en un cazatalentos, reconociendo las habilidades de las personas que están a su alrededor y utilizarlas de acuerdo a sus capacidades. Debe transmitir confianza en su equipo de trabajo y motivarlos a utilizarlos de la mejor manera y buscar la mejora continua de los mismos.  Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.” 2ª Timoteo 1:6
b) Facultar (Empoderar) a los nuevos líderes según sus habilidades: Josué era un guerrero, por lo cual, Moisés entregó el liderazgo en las batallas. Esa acción preparó a Josué para su misión fundamental: Conquistar la Tierra de Canaán. “Y dijo Moisés a Josué: Escógenos varones, y sal a pelear contra Amalec; mañana yo estaré sobre la cumbre del collado, y la vara de Dios en mi mano. E hizo Josué como le dijo Moisés, peleando contra Amalec; y Moisés y Aarón y Hur subieron a la cumbre del collado.” Éxodo 17:9-10.

c) Incrementar las funciones según resultados: Esta actividad no se refiere a recargar al nuevo líder con nuestras funciones, hasta ahogarlo, estresarlo y cansarlo para que tire la toalla. Sino más bien, es iniciar el proceso de aclimatación e inducción de esa persona en la nueva posición que utilice basado en sus atributos y resultados conseguidos. Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.” Mateo 25:29.
d) Coachear al nuevo líder: El desarrollo de nuevos liderazgos pasa por transmitir conocimientos, vía experiencias vividas y consejos. Un líder debe convertirse en un coach, que informa, establece y organiza las estrategias. Aconseja y ayuda a establecer acciones correctivas o preventivas, para eliminar riesgos o consecuencias de una mala decisión. “No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio.” 1ª Timoteo 4:14
e) Alentar y Ayudar a eliminar o reducir debilidades: Un líder debe ser sincero y mostrar a sus discípulos las bondades, privilegios, batallas y debilidades del liderazgo. Debe apoyar a los nuevos líderes a encontrar sus debilidades y amenazas para reducirlas a la mínima expresión. Debe con su ejemplo demostrar integridad y de tal forma, no habrá problemas de corrupción en el futuro. “Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos.” 1ª Timoteo 4:15
f) Retroalimentar o Dar feedback a los nuevos líderes: Sin redes de comunicación directa, el proceso de aprendizaje queda en la nada. El líder debe ocupar tiempo para apoyar el crecimiento de su equipo de trabajo, detallando las fortalezas y oportunidades de mejora de los mismos. Esto alienta la cercanía y la confianza.  Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza.” 1ª. Timoteo 4:13


¿Cuál es el resultado de formar nuevos líderes? La multiplicación. Se reproducen mejores resultados, mayores ganancias, crecimiento espiritual y numérico. Cuando no se forman líderes se llora en gran manera cuando el líder se va. En cambio un formador de nuevos líderes, deja un legado que persiste de generación en generación.

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