10 temores a los que se Enfrenta un Líder en el Siglo XXI (1a. Parte)


Los líderes del siglo XXI tienen una imagen muy parecida a los caballeros medievales. Exitosos. Poderosos. Apasionados. Sin embargo, también pueden tener situaciones que los hagan dudar o temer. Momentos donde las lecciones aprendidas son mayores a los buenos resultados y que llevan a tomar decisiones. Se presentan algunos de los más grandes temores que pueden enfrentarse los líderes y algunos aprendizajes para vencerlas: 

No obtener resultados a corto plazo: 
Un líder que se mide únicamente por los resultados está condenado a la frustración. Muchas veces los líderes deben ser pioneros que siembren una semilla que parece no germinar, pero que otros verán sus resultados y segarán de dichas decisiones. La falta de cosecha no significa un fracaso, simplemente es entender que el momento que se vive hoy tiene un propósito. Es por ello que se debe mentalizar que los mejores proyectos son aquellos duraderos. 

Creer que vendrá alguien a quitarle su posición: 
Esto es necesario aclararlo: El liderazgo no es un puesto. Allí radica su belleza. El liderazgo es una forma de vida que nos enseña a atraer a personas competentes, brillantes y con excelentes capacidades para lograr en ellos una dinámica de entrenamiento que permita lograr que sean mejores líderes. En ese proceso habrá un aprendizaje dual. Habrá personas que despunten y tengan talentos que lo hagan tener una mejor imagen con los demás. Esto no debe ser un estímulo negativo para el líder. No debe dejarse minar por los celos. El líder debe ser consciente que lo mejor que puede hacer es entregar al futuro una generación de líderes de impacto, con convicciones fuertes y mejores cualidades. Es por ello que el líder debe ser capaz de entregar el testigo en algún momento de la historia, dejar de tener el control de todo. Un líder debe disfrutar los procesos de entrenamiento para llevar a otros a un nuevo nivel. 

• Usar su influencia para beneficio personal: 
La soberbia arruina al líder. Si un líder en lugar de formar nuevos liderazgos se empeña en tener seguidores estará tentado a caer en la altanería. Esto debido a que los seguidores adulan, encubren y toleran comportamientos que destruyen convicciones. El líder debe entender que el servicio lo hará grande y que no está en una posición para estar por encima de tomados y creer que los logros son propios y no del equipo. 

No creer en los miembros de su equipo: 
Un líder que no empodera a su equipo está condenado a vivir con angustia al sentirse imprescindible para la toma de decisiones o el logro de objetivos. Un líder debe tomarse el tiempo de trabajar con su staff, observar sus fortalezas y debilidades, tomar las medidas necesarias y luego conducir a su equipo a liderar nuevos proyectos, esto implica, entregarles los recursos, permitir que se equivoquen y con capacidad de hacer movimientos estratégicos. Para ello, el líder debe fomentar algo importante: Los Valores. Éstos serán los límites que contribuirán a la mejora continua. 

No crear los lazos necesarios para crear un equipo cohesionado: 
John Maxwell ocupa esta maravillosa historia para hablar un poco de la sinergia y la cohesión: "En una ocasión el caballo ganador de tirar un trineo con peso logró mover dos mil kilos. El segundo lugar logró mover 1,950 kilos. Luego, hicieron una prueba para ver la capacidad de ambos y lograron ambos movilizar cinco mil quinientos kilos. Eso se llama sinergia y cohesión. El líder debe convertirse en el catalizador de esas capacidades. No debe promover la crítica, la habladuría y los comentarios negativos. Debe trabajar con todos, entregar roles, motivar su cumplimiento, formar y crear un pensamiento único aunque hayan diferentes temperamentos y caracteres. El objetivo del líder debe ser crear y desarrollar equipos capaces de entregar lo mejor de cada individuo y multiplicar sus resultados.

Publicar un comentario

0 Comentarios