¿Cómo Salir de la Friendzone? 7 Consejos Actuales para Una Nueva Generación


Hay historias románticas que trascienden y nos conquistan. Ficticias o reales logran hacernos volver nuestra vista hacia el amor. Romeo y Julieta muriendo por amor. Jacob trabajando catorce años por el amor de su vida, Raquel. Jack y Rose tratando de escapar de la tragedia del Titanic por la fuerza de su amor. Tu propia historia que te ha hecho llorar, reír, cantar y sumergirte en suspiros. En todo ello los hombres nos enfrentamos a un reto. Un desafío que nos permitirá alcanzar a tocar el corazón de nuestra amada. 

En estos días donde el sexo se confunde con amor, lujuria con romanticismo y ternura con conquista, el amor es un tesoro que solo muy pocos logran alcanzar, debido a que tiene la determinación, paciencia y pasión por alcanzarlo. Cabe destacar que hay muchos matrimonios al día de hoy, pero solo pocos se atreven a llegar a alcanzar conquistar a diario el corazón de su amada. ¿Cómo hacerlo? 

Esto es complicado. Conocer el corazón del amor de la vida es solo para valientes que tiene la capacidad de salir heridos, confrontados con la realidad pero que no temen seguirlo intentando. Es por ello que un hombre necesita para conquistar el corazón de su complemento lo siguiente: 

a) Tener palabras tiernas, dulces y suaves. 
No hablo de zalamería, sino de palabras que salen de la mente y el corazón haciendo ruborizar mejillas y derretir el alma, aquellas que no solo se usan para conquistar, sino para construir una historia. Palabras que se conectan con los actos, ya que no puede decir: “eres única” a tres chicas a la vez, porque si para ti, ella es única y se lo dices, ella debe oírlo, saberlo y verlo. Las mujeres son conquistadas por lo que oyen, pero si no está seguido de hechos que corroboren que lo dicho es cierto, terminará teniéndote por un falso y un casanova que solo desea satisfacer sus necesidades. Un hombre de labios agradables pero carácter de un impresentable. 

b) Personalidad definida.  
La gracia de un hombre no se encuentra su altura, fortaleza física o capacidad financiera, lo que atrae a una mujer y lo que ella busca es un hombre con personalidad definida. Sin máscaras. Sin cosas que esconder. Fuerte pero no soberbio. Atractivo pero no narcisista. Gracioso pero no payaso. Que no busque sacar provecho de todo para sí, sino que separa ser él y sacra siempre fortaleza en los problemas y tratar de ser una mejor persona cada día. Un hombre con carácter derrite a una dama. 

El carácter no consiste en gritar, golpear o patear a cualquiera, sino en saber actuar con firmeza, disposición y paciencia. Aquel que tiene una buena actitud y que no depende su estado de ánimo de las circunstancias que acontecen a su alrededor, que no padece de “mamitis” o que sufra de dependencia de tener para actuar y que tomemos responsabilidades por nuestras acciones. 

Cuando nuestra personalidad está definida tendremos la capacidad de compartir con alguien nuestra vida y no achacarle que nos haga feliz, sino que al ser felices podamos compartirlo y logremos ser dichosos siempre. 

c) No temer al rechazo
 Convengamos en algo. Las mujeres son un poco (nada más un poco) complicadas. A veces dicen no, para decir si. Lloran si están alegres. Ríen de nervios. Se enojan por cosas pequeñas y muchas veces al estar enamoradas y ser conquistadas dicen: “tomémonos un tiempo y veremos” Otras veces dicen: “no” pero desean ver que somos capaces de hacer por conquistar su corazón. Es por ello que si lo que en verdad sientes es amor y no pasión (mucho menos lujuria) sigue intentándolo. No tengas miedo al rechazo, sino que debes luchar hasta lograrlo. 

Esto no solo en el amor, sino en todas las áreas de tu vida. Salomón escribió: “Todo lo que hagas, hazlo bien, pues cuando vayas a la tumba no habrá trabajo ni proyectos ni conocimiento ni sabiduría.” Lucha cada día. Escribe la carta. Compra la tarjeta. Inspírate. Garabatea un poema. Pasa a recogerla. Disfruta su compañía. No pierdas la fe. Aprovecha cada rechazo para ser más especial para ella. Deléitate en cada etapa del entrenamiento. Gózate con cada paso del proceso. Primero te dirá que no. Luego te dirá que le caes bien como amigo (Muchos se retiran en este punto. Si amas de verdad luchará por salir de la friendzone). 

Luego por una amiga en común te enterarás que le llamas la atención. Luego pasará lo que tanto deseas y ella te dirá: “eres el amor de mi vida.” No decaigas a la primera, si es verdadero lo que sientes siembra la semilla, abónala y espera que germine. Esto llevará a conquistar su corazón. 

d) No ser un niño a formar sino un hombre de verdad
No podemos negar que las mujeres tienen un instinto maternal que las lleva a amar a sus hijos no importando su conducta, sus aficiones y sus singularidades. Sin embargo, ellas no desean terminar de criar a un hombre de 20, 25 o 30 años. Un hombre debe dejar las niñerías, los pataleos, celos enfermizos y ser alguien confiable y maduro, que no se deje llevar por su estado de ánimo, que sea educado y que tenga la capacidad de enfrentar sus miedos e inseguridades, que sepa hablar y escuchar, que aprenda a aceptar sus errores, asumir responsabilidades por sus acciones y enmendar. Esto hará que la chica de tus sueños se convenza que eres capaz de luchar y sacarla adelante. Que podrás amarla a pesar de cualquier obstáculo. Que no necesitas una mamá que lo mime, sino una compañía con la que disfruten lo que la vida entregue y lo que la vida quite. Que sea capaz de terminar un día difícil dándole un beso y un abrazo que la hagan sentir especial. 

El día que salgas dispuesto a sacar nuestros hábitos de niño y maduremos estamos a un paso de alcanzar el sueño de conquistar su corazón. 

e) Tener la capacidad de comunicarse. 
Esto no solo comprende hablar y escuchar. Comunicarse es más que eso. Los hombres debemos entender que los gestos hablan y son muy significativos. Comunicarse es una disposición de la mente y el corazón, donde debemos dejar algunos malos hábitos que pueden herir a nuestra amada, a saber: - Pensar la respuesta antes de que nos terminen de contar algo. - Pensar en otras cosas mientras conversamos. - Tener ojos danzarines que no busquen los ojos de nuestra novia o esposa. - No decir lo que en verdad sentimos. - Ser inexpresivos y faltos de confianza. Debemos saber que comunicarse es un acto del corazón. Un acto sublime que debemos aprovecharlo para entender a otros, sacar la tristeza, sanar frustraciones, llorar, reír, sentir, emocionarnos. No solo decir palabras o asentir con la cabeza, sino poder decir, sentir y hacer aquello que puede alegrar el día, sanar una herida o confrontar una realidad. 

Los hombres debemos dejar un lado la cultura machista de hablar poco y no saber escuchar. Una mujer se derrite ante un hombre que le preste A-T-E-N-C-I-Ó-N. Que sea capaz de mirarla a los ojos, que sea comprensivo, dispuesto a poner su pecho para parar las balas. Que tome su mano y diga que todo estará bien. Que no solo escuche sino que hable, llore, sonría si es necesario, que cuente lo que siente y sea capaz de transformar una realidad. Esto es necesario para que la mujer de nuestra vida se sienta segura y quiera entregar su corazón. Nunca perdamos esta característica. 

f) Ser un caballero: 
Algo que hace suspirar a una mujer es un hombre que se quite su suéter para dárselo a ella, que abra la puerta para que ella pase primero, que acomode su silla, que escriba primero el mensaje, que tome la iniciativa para llamarle y que nunca (lo vuelvo a escribir: NUNCA) lo deje de hacer. Un hombre galante, con buen vocabulario, que siempre la tenga en el lugar que le corresponde. Un caballero capaz de hacerla enorgullecer, que la respeta y la dignifica, que cuida todos los detalles, que no pierde la capacidad de sorprenderla, que siempre está dispuesto a sacrificar un poco de él para darle lo mejor a ella. Un caballero es capaz de no pedir nada a cambio. Es capaz de entregar su corazón y saber esperar. Capaz de corresponder el afecto y no ocuparlo para su provecho. Un caballero capaz de robar un beso y de tomar la mano de su amada y disfrutarlo. Un caballero capaz de amar para toda la vida y no dejarse llevar por sus instintos. 

Ese caballero no se forma de la noche a la mañana. Es una decisión. Una decisión de transformar el corazón. De ser fiel, comprometido y luchador. Esto te hará conquistar su corazón. 

g) Temor a Dios
La última pero no menos importante es temer a Dios. Esto te hará respetar el cuerpo de tu amada. Te hará amar con locura pero sinceramente. Te hará gozarte con sus caricias. Te hará darlo todo para disfrutar de su amor. Te hará perdonar cualquier cosa. Te hará mantenerte de pie en medio de la tormenta. Te hará caminar seguro y con fe cuando todo parezca oscuro y tenebroso. El temor de Dios te hará hacer un pacto y no solo un compromiso. Te hará un amor que no cese. Que mientras más entregues más aumenta. Mientras más desafíos, más confianza. Te hará ver a tu amada como la única y como única, te hará que lo sea. Esto marcará la diferencia y te convertirá en un hombre que sea capaz de mantenerte tratando de conquistar el corazón de tu complemento por toda una vida.

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